En el debate político contemporáneo se ha vuelto casi un lugar común invocar a los países escandinavos como prueba de que el socialismo “sí funciona”. Suecia, Dinamarca o Noruega aparecen con frecuencia en discursos y redes sociales como ejemplos de sociedades prósperas, igualitarias y con altos niveles de bienestar. Pero antes de asumir esa narrativa […]
Entre la ilusión política y la realidad económica









